¿Cómo puedo detectar qué señales de alarma veo en mi hijo/hija para saber que está consumiendo algo?
Explicación
Algunas señales de alarma pueden incluir:
Cambios de comportamiento: Alteraciones en el estado de ánimo, aislamiento social o agresividad. Pérdida de interés en actividades antes placenteras para él/ella
Problemas académicos: Bajo rendimiento escolar o ausencias frecuentes. Falta de concentración. Incumplimiento de obligaciones.
Cambios físicos: Pérdida de peso, ojos rojos, mala higiene y cambio de hábitos alimenticios y de sueño.
Indicadores financieros: Dinero faltante o posesión de objetos costosos sin explicación.
Otras señales de alerta a considerar:
Cambio en el círculo social: Nuevas amistades con actitudes sospechosas o negativas, distanciamiento de antiguos amigos sin explicación.
Mentiras y conductas evasivas: Ocultamiento de información, cambios repentinos en la rutina, salir sin decir a dónde va.
Objetos inusuales: Presencia de envoltorios sospechosos, papeles para cigarrillos, encendedores sin justificación o restos de sustancias desconocidas.
Alteraciones en la comunicación: Respuestas agresivas o a la defensiva cuando se le pregunta sobre su comportamiento.
¿Cómo actuar ante estas señales?
Mantén la calma y observa: No hagas acusaciones precipitadas. Analiza la situación con objetividad.
Habla con tu hijo/a de manera abierta: Pregunta con empatía, sin juzgar ni imponer miedo. Es importante generar confianza.
Busca apoyo profesional: Si las señales persisten, consulta con un especialista en salud mental o un orientador escolar.
Refuerza valores y alternativas saludables: Involucra a tu hijo/a en actividades deportivas, artísticas o recreativas que le ayuden a canalizar sus emociones de forma positiva.
Detectar el consumo temprano puede marcar una gran diferencia en la prevención de problemas mayores. Mantener una relación de confianza y comunicación con los hijos/as es clave para guiarlos en la toma de decisiones responsables.