Viajar con tu perro
Explicación
Consideraciones generales:
Viajar con tu perro puede fortalecer vuestro vínculo, pero requiere una adecuada planificación:
Elegir el medio de transporte más adecuado.
Buscar alojamientos “dog-friendly.”
Planificar actividades en la naturaleza o destinos que permitan disfrutar juntos.
Llevar su comida, juguetes favoritos y cama para evitar que extrañe su entorno habitual, así como cualquier medicamento que pueda necesitar.
Si tu perro tiende a marearse, consulta con el veterinario y evita darle demasiada comida o agua antes del viaje.
Es recomendable realizar un chequeo veterinario previo al viaje.
Llevar siempre el pasaporte de tu perro con las vacunas y desparasitación al día.
Viajar en Coche:
Los animales no pueden viajar sueltos. Dependiendo del tamaño del perro, puedes optar por arneses de sujeción, transportines o separadores del habitáculo.
Hacer descansos cada 2 horas en trayectos largos para que el perro estire las patas, se hidrate y haga sus necesidades.
Nunca dejes a tu perro solo en el coche.
Vigilar la temperatura del vehículo y garantizar una adecuada ventilación.
Viajar en Tren:
En España, Renfe permite viajar con perros de menos de 10 kg, utilizando transportines de 60 x 35 x 35 cm.
Consulta los requisitos específicos de la compañía ferroviaria con la que viajes.
Viajar en Avión:
Requiere una planificación minuciosa. Cada aerolínea tiene normas específicas, por lo que es imprescindible informarse sobre:
Documentación necesaria.
Dimensiones y características del transportín o elemento de transporte.
Costos adicionales.
En vuelos internacionales, es esencial cumplir con los requisitos de entrada al país de destino y de regreso a España, ya que pueden variar considerablemente.
Alternativas si no puedes viajar con tu perro:
Déjalo al cuidado de una persona cercana y de confianza que garantice su bienestar.
También puedes optar por residencias especializadas y autorizadas que aseguren un trato adecuado al animal.